viernes, 12 de junio de 2009

Los niños de la calle


Cuando una persona viaja por primera vez a un país de los llamados en vía de desarrollo, se da cuenta, en seguida, de los numerosos niños que se encuentran en la calle. En su primer viaje a París, una joven del Senegal quedó asombrada del gran número de perros que había en la calle, donde esperaba ver niños, que a esta hora estaban todos en el colegio.
Hay niños a todas horas a todas partes. Es fácil llegar a pensar que todos sean niños que viven en la calle. Pero no es así. El General Amadou Toumani Touré, antiguo Presidente de la República de Mali, comentó un día en ocasión de una formación de educadores a Rufisque en Senegal que él presidia : "Sois vosotros, los "toubabs" (los blancos) que me habéis hecho descubrir el problema de los niños que viven en la calle. Soy africano, y como todos los africanos, paso más horas en la calle que en mi casa. He comido igual de bien en casa de mis vecinos que en mi casa, pero al caer de la noche siempre he vuelto a mi hogar. Estaba convencido que todos estos niños tenían un hogar al que regresar y donde dormir."


http://www.enfants-des-rues.com/pages/es/enfants_preambule.asp

Sobrevivir en la calle





Tener derecho a sobrevivir no significa solamente tener el derecho a nacer y existir o como Alejandro cussianovich lo señala “no se trata solamente del derecho a no ser eliminados”
Tener derecho la sobre vivencia significa además tener derecho a gozar de condiciones que nos permitan disfrutar de nuestro paso por la vida. A hacer de la existencia una experiencia grata. A satisfacer nuestras necesidades biológicas vitales.
Como también aquellas de orden psicológico y afectivo que condicionan nuestro estado general de la salud.
Lamentablemente para mucha gente la vida no siempre es una experiencia positiva, para muchos de ellos representa una sucesión de sufrimiento y tristeza, la vida la existencia, no se les presenta como un derecho sino más bien como un calvario:
No obstante, sea como fuere que transcurra nuestra vida, ella siempre habrá de exigir que nos adaptemos a ella o por lo menos a lo que comprendeos de ella.
Para los niños y niñas del hotel mil estrellas vivir en las calles de La paz, Cochabamba y santa cruz, supone adoptar un estilo particular de vida; una serie de comportamiento, actitudes, valores y creencias, como un conjunto de representaciones simbólicas y significado muy propios a su manera de entender el mundo.

La expulsión a la calle:

Dejar la casa salir a la calle en busca de una nueva y mejor alternativa de vida, no es una decisión de adolescentes rebeldes una decisión desesperada que incluso niños y niñas de muy corta edad se ven obligados a tomar
En promedio que dejan sus casas los hombres a los 10 años de edad y las mujeres un poco después. Salen a vivir en la calle con la esperanza de mejora su vida pero con una tristeza profunda por la situación en que quedan sus hermanos.
Es de notar que las mujeres dejan sus familias a mayor edad que los hombres y los acontecimientos que precipitan su “expulsión” parecen estar en algunos casos en relación al acoso y abuso sexual que se incrementa cuando las niñas se convierten en adolescentes.
El maltrato psicológico, físico e incluso sexual se constituye en la causa mas frecuente para que los niños, niñas y adolescentes dejen sus hogares. Tanto el padre como la madre, padrastros, madrastras, otros familiares e incluso tutores se constituyen en los maltratadotes.

Los problemas cotidianos






La vida en las calles, lleva consigo la necesidad de resolver diariamente una serie de problemas.
Vivir en la calle significa librar ante todo una lucha diaria por sobrevivir, es como pelear por tu vida si no la defiendes, no sobrevives. Es como una guerra diaria.
Para sobrevivir han desarrollado una serie de estrategias que les permiten satisfacer sus necesidades básicas.
Como todo el mundo los niños y niñas de la calle también tienen necesidad de disponer de dinero, ya que es el medio más directo para poder conseguir aquellos que les hace falta. Han desarrollado una diversidad de formas no excluyentes de conseguir dinero. Una forma frecuente de obtenerlo es el hurto. Existen varias formas de practicarlo y según el tipo de hurto del que se trate su ejecutor recibe una denominación particular, así están por ejemplo los tipidores o jaladores que hurtan joyas como ser cadenas y aretes, los lanceros que billeteras, los descuidistas que arrebatan objetos de los puestos de venta, los cogote adores que asaltan principalmente a personas ebrias sujetándoles fuertemente del cuello y finalmente se dedican a robar objetos de las casas.



Los riesgos de la calle:

Se identifican como el mayor riesgo la violencia de la cual son objeto. Sus principales agresores son los policías sus propios compañeros los pandilleros y diversos sectores de la población en general.
La persecución y agresión por parte de la policía, es considerada como la mayor fuente de sufrimiento en la vida de la calle, incluso mucho mas en la falta de alimentos, el frió o las enfermedades.

Un crecimiento perturbado:

En la tarea de lograr la construcción de su identidad los niños, niñas y adolescentes que viven en las calles, comienzan a reflexionar sobre si mismo y el descubrimiento del yo interno despierta en ellos sentimientos de desagrado y soledad.
Empiezan también a preocuparse por lo que aparentan ante los ojos de los demás, como resultado de este mirarse así mismo se percatan de sus carencias, sus errores su vulnerabilidad y también del rechazo que hacia ellos manifiestan la sociedad.
La imagen que tienen de si mismo es muy devaluado y por concigiuente poseen una pobre autoestima.
Comentarios de los niños, niñas y adolescentes de la calle
“me he echado a perder:, “no sirvo para nada”, “me fui por el mal camino”
La adquisición de una identidad sexual y la vida sexual misma, debería realizarse y vivirse con tropiezos no mucho mayores a los que se encuentra cuando se aprende a caminar o hablar.
No es así en los y las adolescentes que viven en las calles, si no que esta rodeado de confusiones, dudas y mitos que aumentan su vulnerabilidad a los riesgos.
Descubren en la actividad sexual una fuente de satisfacciones que tratan de conservar, por tanto son frecuentes las relaciones heterosexuales casuales, en situaciones de fiesta y diversión, sin utilizar ningún medio de protección.


Un futuro disuelto:

Todos los niños, niñas y adolescentes de la calle, trabajado anteriormente como limpiabotas, voceadores de microbuses, cargadores de productos de mercado, vendedores ambulantes, limpiadores de coches, ayudantes de artesanos, empleadas domesticas, etc.
A pesar de esto, aspiran a tener en el futuro algún tupo de trabajo como choferes, albañiles, mecánicos, vendedoras, costureras, etc. Solo unos pocos dicen que quisieran ser profesionales: arquitecto, abogado, médicos, ingenieros, profesores, etc., otros quieren retomar a las escuelas y estudiar.